Dr. Juan Carlos Iannicelli
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15445 visitas Publicada: 10/15/14

BABEO EN NIÑOS.

INFORMACIÓN PARA PADRES.

Se denomina babeo, cuando la saliva está presente más allá del margen de labios, es normal en los bebés y niños pequeños.

La sialorrea ('babeo', 'goteo', y 'babeante') es el escape involuntario de la saliva de la boca.
En contraste con la producción excesiva desaliva (hipersialia), el babeo implica una incapacidad para retener la saliva debido a la incontinencia de labios, o disminución de la sensibilidad oral, una etapa oral defectuosa para tragar, una mordida abierta, la mala postura del  cuello en flexión, o una combinación de estos factores.


Aunque el babeo puede ocurrir en niños sanos menores de 2 años de edad, se observa comúnmente en niños con daño neurológico y conlleva un considerable estigma social

La producción de saliva

Un niño normalmente producirá 1-1,5  litros de saliva diaria. Hay poca información disponible sobre la frecuencia de la deglución en niños, pero los adultos tragan aproximadamente una vez por minuto mientras está despierto. Aunque este es un acto automático, también depende de la capacidad de sentir la acumulación de saliva dentro de la boca, así como el movimiento normal de la lengua para recoger y transferir a la parte posterior de la boca para tragar.
La producción de saliva se produce predominantemente en tres pares de glándulas salivales, la submaxilares, sublingual y la parótida.
Las glándulas submaxilares producen la saliva acuosa que baña la cavidad oral en reposo, aproximadamente el 65-70% de la producción total.
Las glándulas sublinguales producen una pequeña cantidad de saliva más gruesa que tiende a cubrir los dientes, y las glándulas parótidas producen alrededor del 20% del total, que comprende secreciones acuosas que son importantes para masticar y tragar

El babeo es un signo que habitualmente acompaña a la dentición. El reflejo salival es estimulado por las erupciones de los dientes con el resultado de hipersecreción de saliva. La hipersecreción de saliva se produce con la náusea, presumiblemente debido a los reflejos originados en el estómago y los intestinos. Los núcleos salivales son excitados tanto por estímulos gustativos y táctiles de la lengua y otras áreas de la boca. La ingestión de ciertos alimentos, particularmente los ácidos o picantes, puede aumentar el flujo salival.
La salivación también puede ser estimulada por los impulsos que llegan a los núcleos salivales de los centros superiores del cerebro. Como tal, la salivación marcada puede ocurrir cuando una persona huele o come sus alimentos favoritos.
La hipersecreción de saliva también puede ocurrir con sensación de placer o dolor anticipado, presumiblemente a través de la activación de los centros superiores.

A medida que se desarrolla el control neurológico de la lengua y la musculatura bulbar (músculos inervados por los pares que tienen su origen en el bulbo espinal), mejoran la 'continencia' salival, y ocurre normalmente hacia los 15-18 meses, aunque un gran número de niños con desarrollo normal continuará  babeando hasta la edad de 3 años, sobre todo durante la comida y la bebida.
La capacidad de controlar la saliva se desarrolla junto con la alimentación normal y el control  motor-oral. Sin duda, se considera anormal tener problemas con el control de saliva (sialorrea) más allá de la edad de 4 años.

La 'Sialorrea' crónica se observa en niños con sensación oral, y/o un control motor anormal, y con menos frecuencia cuando hay una producción excesiva de saliva. La producción de las glándulas salivales está bajo control parasimpático autonómico.
La deglución inconsciente de la saliva es un proceso complejo y es de hecho una de las funciones motoras más complejas en un ser humano. La coordinación de más de 25 pares de músculos bulbares es vital para mantener la integridad del reflejo de deglución.

Por qué babean los bebés

El bebé todavía no sabe tragar la cantidad de saliva que empieza a generar y la expulsa en forma de “baba”.
Causas del desarrollo:
Un grado leve de babeo es normal durante la infancia. El problema parece ser más prominente alrededor de 3-5 meses de edad, cuando la salivación aumenta hasta su máxima capacidad. El babeo se produce debido a la capacidad limitada del bebé para tragar, la falta de dientes delanteros para servir como una presa y la adaptación de la boca del bebé la posición de apertura.
Alrededor de esa edad aparece como logro madurativo la coordinación mano-boca, anteriormente el bebe introducía su mano en la boca en forma casual, ahora la mano busca la boca y se introduce en ella, lo cual produce una aumento de la salivación, que asociado a lo mencionado anteriormente, hace que se presente el babeo.
El babeo normalmente desaparece a los dos años de edad, como consecuencia de la madurez fisiológica de la función motora oral.

Las causas

Aunque es cierto que los bebés producen más saliva que los adultos, la verdadera razón que les hace expulsarlas fuera de la boca es que aún no han aprendido a tragar.
Se estima que un adulto traga c/ 4-6´ durante el día, y c/ 7-8´ por la noche. Mientras, un bebé no lo hace más que 4 veces cada hora por lo que toda la saliva que no traga, sale fuera de la boca. 
El mecanismo por el que el bebé traga la leche del pecho no es igual, pues al mamar, él debe hacer un esfuerzo con los músculos de su boca y sabe que todo movimiento de succión debe ir seguido de uno de deglución. Es por eso que algunos pequeños babean menos si se les ofrece un chupete.

Etiología de la sialorrea

Desarrollo
fisiológica
La dentición
Náuseas
Alimentos
Estímulos emocionales

Sistema nervioso central y trastornos musculares
• Retraso Mental
• Lesiones orofaríngeas
Lesiones esofágicas
Reflujo gastroesofágico - obstrucción esofágica, como puede ocurrir con estenosis esofágica o   un       cuerpo extraño en el esófago
• Medicamentos y productos químicos
Disautonomía familiar (síndrome de Riley-Day)
• Enfermedad de Wilson
• Síndrome de Rett

Anatómica   

  macroglosia   
  incompetencia Oral
  maloclusión dental
  problemas de ortodoncia
  defectos quirúrgicos de cabeza y cuello ('Andy Gump 'deformidad)

Lo que debe tener en cuenta.

El babeo es el derrame involuntario de la saliva de la boca y se considera normal en niños de hasta 2 años de edad. Episodios ocasionales, especialmente durante la dentición, pueden ocurrir en niños y, durante la maduración del esqueleto oro facial, y la deglución, éstos se resuelven espontaneamente.
El babeo después de 5 años de edad es anormal y suele ser secundario a trastornos neuromusculares como la parálisis cerebral, retraso mental severo, parálisis facial o encefalopatía. Estas condiciones causan falta de coordinación de la fase oral de la deglución, lo que permite la puesta en común de la saliva en la boca anterior y derrames. El volumen de saliva producida generalmente es normal, por lo que el término 'sialorrea' se utiliza por lo general en lugar de 'hipersalivación'.
El babeo tiene repercusiones sociales importantes para los padres y los niños, el niño babeando tiene menos probabilidades de recibir el contacto tranquilizador físico normal de los padres y/o cuidadores.

La sialorrea aguda puede estar asociada con inflamaciones/infecciones de la cavidad oral o problemas dentales que causan hipersalivación. Algunos anticonvulsivantes, como el clonazepam y el clobazam, también pueden aumentar la producción de saliva (hipersialia).
Crónicamente, se ve en los niños con una discapacidad física o una dificultad motora oral específica.
Esto suele ser una disfunción de múltiples facetas,  donde están involucrados la falta   somática externa y la sensación intraoral, así como la coordinación motora en o alrededor de la boca. El control de la cabeza y la postura del individuo son también  importantes.

COMPLICACIONES:

Las complicaciones varían desde un babeo que causa cierta vergüenza e incomodidad para el paciente intelectualmente intacto, con babeo mínimo, a una afectación grosera con deterioro emocional y físico del valor de la persona gravemente afectada.
Babeo produce una condición de falta de higiene, que puede estar asociada con un olor desagradable. Los pacientes con babeo puede ensuciar sus ropas, juguetes y libros, esto pueden interferir,  tanto con el juego como con el trabajo escolar. Los frecuentes cambios de ropa pueden ser una carga para las personas involucradas en el cuidado de estos niños.

EVALUACIÓN CLÍNICA

Una historia clínica y examen físico exhaustivos,  son importantes en la evaluación de los niños con el babeo.   
Edad de comienzo:
El babeo en el período neonatal se debe sospechar  la posibilidad de una atresia esofágica, o deprivación de sustancias de uso materno. Un grado leve de babeo es normal durante la infancia.
Cronicidad:

Un inicio agudo sugiere una infección o intoxicación de drogas. Babeo de larga duración puede ser de desarrollo o secundaria a una lesión estructural, trastorno neuromuscular o retraso mental.
Severidad:
Babeo severo puede conducir a la vergüenza social. La severidad se puede medir por la frecuencia del baño, secándose y la necesidad de los baberos o cambios de ropa.
Desencadenantes:
Cualquier factor precipitante, como la ingestión de alimentos y la dentición.
Síntomas asociados:
La fiebre, agitación, afonía, disnea y estridor sugiere epiglottitis. Fiebre, dolor de garganta y disfagia sugieren absceso periamigdalino. Una historia de atragantamiento, arcadas, tos, vómitos y disnea sugiere un cuerpo extraño en el esófago.

Una historia de regurgitaciones, especialmente desde el período neonatal, es sugerente de reflujo gastroesofágico. Lagrimeo, sudoración, dolor de cabeza, mareos y calambres sugieren intoxicación con organofosforados. Las dificultades para alimentarse, sudoración excesiva, síncope, insensibilidad al dolor, trastornos del habla y convulsiones son características de la disautonomía familiar. Estancamiento del desarrollo, la capacidad de comunicación alterada, pérdida del juego  activo o interacción, aislamiento social, movimientos estereotipados, apnea periódica, hiperventilación intermitente, estreñimiento, pérdida de peso, aparente insensibilidad al dolor, chuparse el dedo o morderse, y la risa nocturna, sugieren  síndrome de Rett.

Tratamiento Médico

Medicamentos anticolinérgicos / inyecciones de toxina botulínica

Como la secreción de saliva está bajo el control autónomo parasimpático, con la acetilcolina (Ac) actuando como el neurotransmisor específico, la  disminución de la AC, a través de medicamentos anticolinérgicos, teóricamente conduce a una reducción en la producción de saliva. Sin embargo, el uso de medicación transdérmica y oral es a menudo mal tolerada debido a una alta prevalencia de efectos secundarios no deseados.
Todos los medicamentos que se utilizan para el manejo de la sialorrea, deben ser sometidos a una cuidadosa discusión en particular sobre los efectos secundarios potenciales, y deben participar los niños, la familia  y el tratante, antes del inicio de la terapia.   

RESUMEN
La evaluación y manejo del babeo crónico en los niños es mejor coordinada  por un equipo de especialista multidisciplinario. Hay un número considerable de opciones para el tratamiento en función de la edad del niño y la gravedad del problema.

La terapia basada en opciones conservadoras debe ser considerada en primer lugar, después de descartar situaciones relacionadas con el sistema respiratorio superior (oído – nariz – garganta). A menos que existan contraindicaciones específicas, lo mejor es que vuelva a intentar el tratamiento médico antes de progresar a los procedimientos quirúrgicos.

Sin embargo, la base de la evidencia publicada para muchos de los tratamientos descritos es de resultados irregulares, en el mejor de los casos.