Dr. Juan Carlos Iannicelli
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171 visitas Publicada: 07/14/14

INTRODUCCIÓN DE LOS ALIMENTOS COMPLEMENTARIOS

MOMENTO ADECUADO - EVIDENCIA PARA DECIDIR.

Aunque los beneficios de la lactancia son ampliamente reconocidos, las opiniones y recomendaciones se dividen sobre la duración óptima de la lactancia materna exclusiva.
Varias instituciones han tratado de definir esta situación, por ejemplo: en base a los resultados de una amplia revisión (2004), la Asamblea Mundial de la Salud adoptó una resolución para recomendar la lactancia materna exclusiva por 6 meses a sus países miembros.

“La alimentación complementaria se define como el proceso que comienza cuando la leche materna sola ya no es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales de los lactantes y por ende, otros alimentos y líquidos son necesarios.”

En años recientes, el foco de la investigación sobre nutrición infantil, ha cambiado fundamentalmente, poniendo énfasis en la nutrición temprana, debido a pruebas que muestran, que en ese periodo vulnerable de la vida, la alimentación tiene efectos biológicos profundos, y consecuencias importantes, tanto a corto - como largo plazo sobre la salud

Una interpretación razonable de los datos científicos disponibles, es que en la actualidad no hay fundamentos suficientes, para recomendar con seguridad una duración óptima de la lactancia materna exclusiva hasta los 6m,  en lugar de 4-6m,  para los niños de países desarrollados.
De hecho, los datos sugieren que es posible que la leche materna pueda no cumplir con los requisitos, para energía y ciertos micronutrientes del lactante promedio de 6 meses de edad.  
Los trabajos destacan, la falta de guías específicas para la introducción de los alimentos complementarios, especialmente en recién nacidos prematuros, que tienen sus propios requerimientos específicos de nutrientes, y que deben cumplir las recomendaciones diseñadas para niños sanos de término.


EVIDENCIA QUE SUSTENTA  LA INTRODUCCIÓN DE ALIMENTOS COMPLEMENTARIOS,  EN FORMA  RACIONAL.

En 2001, después de una consulta a expertos (OMS) sobre la duración óptima de la lactancia materna exclusiva, y una revisión sistemática, la OMS cambió la duración recomendada, de la lactancia materna exclusiva, prolongando su duración hasta los 6 meses de vida (previamente era entre los 4-6 meses). La razón principal de este cambio, fue  proporcionar una nutrición óptima a los bebés en países de bajos recursos, donde el agua disponible y los alimentos complementarios pueden ser nutricionalmente inadecuados o contaminados.

En países de ingresos altos, la evidencia para recomendar los 6 meses de lactancia materna exclusiva es menos clara. Una revisión sistemática de la edad óptima para la introducción de alimentos complementarios concluyó que no había pruebas suficientes para prolongar la duración de la lactancia materna exclusiva de los 4 a los 6 meses de edad.
Porque solo hay disponibles pocos ensayos aleatorios controlados sobre este tema, la OMS ha solicitado evidencia científica, para orientar la toma de decisiones  en este conflicto.

Mas recientemente la evidencia muestra que, hasta los 6 meses de vida la lactancia materna exclusiva resulta ser segura, y garantiza un crecimiento adecuado, en población infantil de paises en vias de desarrollo, como lo demuestar auna revision Cochrane recientemente publicada.

Después de los 6 meses de edad, la densidad de nutrientes de la leche humana se vuelve progresivamente 'diluido' como fuente de micronutrientes en relación con los requisitos para el crecimiento, y una mayor demanda se focaliza en el componente de la alimentación complementaria de la dieta. En particular, las grandes brechas en el calcio, hierro y zinc, se observó en todos los grupos de igual edad, sexo, en paises en desarrollo.  

Por otro lado, los datos sugieren que la introducción de gluten, tanto temprano (< 3 meses) como “tardíamente” (>6 meses) puede aumentar el riesgo de enfermedad celíaca o alergia al trigo en los niños de riesgo. Recomendando como edad optima de introducción del gluten, entre los 4 y 6 meses.

Se encontró una asociación entre el momento de la exposición inicial al trigo, la cebada y el centeno y el desarrollo de enfermedad celiaca (EC).
Trigo, cebada, centeno y son gramíneas, estrechamente relacionados que contienen prolaminas, que inducen el proceso autoinmune en los pacientes con enfermedad celíaca.
Los informes sugieren que la introducción de alimentos que contienen gluten en los primeros 3 meses de vida aumenta el riesgo de EC. Contrariamente, a lo esperado, introducir alimentos con gluten después de los 7 meses, aumento en forma marginal el riesgo de EC, en comparación de iniciar esta practica entre los 4-6 meses.

Retrasar la primera exposición a los cereales en grano, hasta después de los 6 meses, puede aumentar el riesgo de desarrollar alergia al trigo. Estos resultados, no apoyan retrasar la introducción de cereales para la protección de la alergia a los alimentos.

Muchas madres que tratan de seguir la recomendación de amamantar exclusivamente por 6 meses, es probable que experimenten bebés hambrientos e irritables, consecuencia de insuficiente energía aportada por la leche y una deficiencia crónica de energía aportada por la alimentación.
Se propone, que para muchas madres que amamantan exclusivamente, la introducción de la alimentación complementaria antes de los 6 meses, es simplemente una respuesta a las necesidades infantiles y maternas.

En un trabajo recientemente publicado, se examinó la duración óptima de la lactancia materna exclusiva, por la realización de un trabajo ciego, aleatorizado y controlado.
Se asignaron dos grupos al azar, con lactancia materna exclusiva, grupo 1: hasta los 4 meses, cuando se agregó  alimentos complementarios,  y grupo 2: hasta los 6 meses, con lactancia solamente.
Se comparo su crecimiento y nivel de hierro.
La hipótesis principal de este análisis es que los niveles de hierro sérico a los 6 meses de edad sería mejor en los niños que recibieron alimentos complementarios además de la leche materna a partir de los 4 meses de edad, en comparación con aquellos amamantados  exclusivamente.
Los criterios para anemia por deficiencia de hierro requirieron 3 indicadores: Hb: 10,5 g/l (valor de Hb considerado normal en menores de 6 meses),  VCM: 74 fl,  y Ferritina sérica: 12 mg/l.
Los recién nacidos en el grupo de Alimentación Complementaria, tenían niveles significativamente más altos de Ferritina sérica (FS), que el grupo exclusivamente alimentado a pecho (p= 0,02). 
Se excluyeron los lactantes  que tenía cualquier problema que pueda haber afectado el nivel de ferritina (infecciones, la concentración de PCR 10mg / L),  la diferencia en el nivel de Ferritina sérica, siguió siendo significativa, con mayores niveles, entre lactantes del grupo con alimentación complementaria.P= .003  -  No hubo diferencia significativa en la Hb, VCM, TIBC, o RDW entre los 2 grupos de estudio.
El estudio concluye que, no hubo disminución en el crecimiento en los exclusivamente alimentados a pecho a los 4 meses vs. los alimentados hasta los 6 meses.

CONCLUSIÓN:

El presente estudio mostró una diferencia significativa en los niveles de FS, entre los grupos, y la asociación entre el momento de la introducción de alimentos complementarios y FS, fue vista aún después de corregir las variables.
La cantidad de alimentos complementarios consumidos a los 4 meses de edad por los niños en este estudio fue pequeña, según se midió a los 5 meses. y no afectó el crecimiento de estos niños en comparación con aquellos exclusivamente amamantados.

Otros  aspectos  del tiempo de  introducción de semisólidos:

En el siguiente estudio se evaluó las dificultades en la alimentación de acuerdo a la edad de introducción de los alimentos semisólidos. En una población de niños Británicos, se observó que el 10,7% incorporó los alimentos antes de los 6 meses, el 71,7%, entre los 6 y 9 meses, y el 17.6% a los 10 meses o mas tarde.
Los niños que incorporaron los alimentos en forma “tardía”, > 10 meses, era más propensos a ser exigentes, tener gustos selectivos y disgustos a la edad de 15 meses, lo que puede resultar en una dieta basada en un número limitado de alimentos.

En otro trabajo, se estudió el tiempo de introducción de los semisólidos en diferentes poblaciones de Europa, y se los relacionó, con la alimentación con biberón y la lactancia materna.
Los lactantes que recibieron  leche de fórmula, comenzaron con los sólidos significativamente más temprano que los alimentados a leche de madre.
Existen diferencias marcadas entre  distintas poblaciones, en momento de la introducción de alimentos sólidos.
La composición de macronutrientes de los grupos de fórmula de leche, no influyó en el  tiempo de introducción de alimentos complementarios. Sólo unos pocos lactantes comenzaron a introducir la alimentación complementaria después de lo recomendado.

Se estudio entre niños con mayor riesgo genético para la diabetes mellitus tipo 1, lo que es la asociación de introducción del  alimento sólido, con el desarrollo de la enfermedad.
Los resultados sugieren que la edad más segura para introducir alimentos sólidos en los niños con mayor riesgo genético para la  diabetes tipo I, es entre 4 y 5 meses de edad

Dada la creciente evidencia de que la nutrición temprana y el crecimiento tienen marcados efectos, tanto en la salud a corto y largo plazo, otros estudios deberían evaluar las estrategias para mejorar las prácticas de alimentación complementaria en las poblaciones de lactantes sanos.

Parece obvio que la decision para introducir los semisolidos, debería realizarse con una evaluación individual del niño, donde se tenga en cuenta el crecimiento, y otras varibles familiares.

Pero de acuerdo con la evidencia no sería conveniente incorporar la alimentación complementaria mas alla de los 6 meses de edad, ya que algunos micronutrientes podrían ser deficitarios a esa edad, y el gluten deber ser incorporado no mas alla de los 6 meses.