Dr. Juan Carlos Iannicelli
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604 visitas Publicada: 05/31/13

PIE PLANO FLEXIBLE

Diagnostico y manejo. Recomendaciones sobre calzado infantil

PIE PLANO FLEXIBLE

Se denomina pie plano  (PP) a una disminución del arco longitudinal interno del pie. También se denomina pie plano valgo cuando se acompaña del valgo del talón (Fig.).  Se presenta en adultos y niños, en quienes una mayoría lo presenta como una condición fisiológica hasta los 3 años. Hasta esa edad aunque el arco esta presente, se encuentra disimulado por una almohadilla adiposa.
La mayoría de los pies planos son debido a la variabilidad biológica normal y se consideran fisiológicos o flexibles. Formas patológicas incluyen el tipo flexible que cae fuera del rango normal, así como el pie plano que es debido a una anormalidad estructural, tal como se encuentra en la coalición tarsal. Pies planos estructurales, suelen mostrar cierta rigidez, a menudo causa de discapacidad, y pueden requerir tratamiento quirúrgico (Pie plano Rígido)
Se puede distinguir, tres tipos de PP,

1- PP flexible (75% de los casos)
2- PP rígido (soldadura de huesos del tarso), en la práctica significa 
    derivación al especialista.
3- PP flexible con retracción del tendón de Aquiles acortado.  

                                                 


   
Diagnostico: fundamentalmente estamos hablando de un pié plano flexible (el antepié se moviliza con respecto a retropié), en la práctica diaria se puede realizar una evaluación empírica en base a la huella plantar, o la observación de la misma en un podoscopio.

Algunos autores definen pie plano cuando la distancia del borde interno del pie es menor de 1 cm. con respecto a la tangente interna (Fig.) 

                                                    

Chippaux-Smirak index (CSI): este índice relaciona, la distancia mas angosta de la huella plantar (B) con la distancia mas ancha del antepié (metatarso), en la huella (A). Se divide B/A y el índice del pie normal es 0.30-0.39,  y  0.45 o más para el pie plano. Según en un reciente trabajo de Chen, es una de las mediciones más confiables en cuanto a la huella plantar, en niños pre-escolares. 
Como una regla práctica, el segmento b entra 3 veces en el segmento a. (Fig.)

                                                  


Arch Index (AI): Otros reconocidos ortopedistas como Staheli, proponen diferentes medidas: La anchura del pie en la zona del arco y la anchura del talón fueron medidos, y el primero (A) fue dividido  por el último (B) para calcular el índice de arco para cada pie. El índice de arco de promedio fue 0,71 para varones y 0,66 para  niñas.  El AI es la relación de la línea A a la línea B,  la anchura máxima de la zona del talón (A / B x 100%)
                                                           

                                                                                                                                                                                                     
Tratamiento: Actualmente se refutan el valor de las modificaciones del pie con calzado o plantillas para corregir problemas como el PPF, o una rotación interna de la marcha.
Los estudios realizados en niños que nunca usaron zapatos, muestran una mayor movilidad del pie y una menor incidencia de deformidades estáticas y PP, en comparación con los que usan calzado.
Los zapatos “correctores” se reservan para niños que tienen deformidades  rígidas del pie, o una diferente longitud de sus miembros, o necesitan una amortiguación adicional y corresponde al especialista.
Los zapatos deben diseñarse pensando en el modelo de “pies descalzos”, que permite el desarrollo sano del pie, al permitir la libertad de movimientos, y en el espacio adecuado. 
Se debe aconsejar a los padres a que utilicen para sus niños, zapatos flexibles, planos, ventilados y baratos.

En el trabajo de Wenger, donde se estudiaron 129 niños entre  las edades de 1 a 6 años que tenían pies planos flexibles,  fueron asignados a tratamiento con:
1- zapatos correctores
2- realces en la suela, o con una 
3- inserción de moldeado plástico 'Personalizado', y fueron comparados con un
4- grupo control.
El diagnóstico se baso en el examen clínico (en valgo del talón, la formación de arco deficiente) y los criterios radiográficos.
Los niños fueron seguidos durante un promedio de 3 años, la media de edad al entrar en el estudio fue de aproximadamente 2 años. Los cuatro grupos mejoraron con el tiempo, y no hubo diferencias significativas entre o dentro de los grupos. Es decir el grupo control, sin “correcciones” se comporto, igual que el resto.

En un trabajo que comparó una población de 1.555 niños que usaron algún tipo de calzado, contra  745 que nunca usaron zapatos, se observó, que la incidencia de pie plano era claramente mayor en los niños que usaron calzado, sugeriendo que el mismo los predispone al pie plano. 

La mayor incidencia de pie plano, a los seis años de edad en los niños que usaban zapatos, en comparación con aquellos que no lo hicieron, podría significar que la edad crítica para el desarrollo del arco es antes de los seis años. 
No hay evidencia que el pié plano flexible produzca discapacidad de ningún tipo.

En su revisión, Kurup (ortopedista inglés) menciona: 'el calzado  influye en los patrones de movimiento de los pies durante la marcha. Los zapatos restringen la eversión del antepié en un 20% con respecto a la eversión observada al caminar descalzo'. En base a sus observaciones  recomienda que los niños con pie plano flexible, deban ser animados a caminar descalzos para ayudar en el desarrollo de sus arcos. 

Staheli, en un interesante artículo propone las siguientes recomendaciones para el uso de calzado infantil.

ZAPATOS PARA LACTANTES Y NIÑOS CON  PIES NORMALES
El calzado debe tener un ajuste adecuado. Los zapatos que son demasiado cortos pueden comprimir los dedos del pie y crear deformidad. Si el zapato es de longitud excesiva, el niño será torpe y es más probable que caiga. Probablemente, el mejor modelo para el calzado es el que se equipara a un 'estado de pie descalzo' como se muestra por los estudios de poblaciones descalzas. Proporciona una base para el establecimiento de los criterios para lograr el calzado ideal.
El calzado más eficaz debe ser:

1. Cuadrangular, para adaptarse a la configuración normal del pie, con abundante    espacio para los dedos de los pies.
2. Flexibles, para permitir el movimiento libre del pie.
3. Suela sin elevación del talón.
4. Poroso. Parte superior debe ser de cuero o de tela que permita la ventilaciòn del pie, para evitar la maceración de la piel o infecciones por hongos.
5. La suela debe permitir una tracción adecuada. La fricción de la suela debe ser equivalente a la del pie descalzo. Suelas resbaladizas (cuero), o que crean una fricción excesiva (algunas suelas de goma) debe ser evitadas.
6. Peso ligero para facilitar la marcha.
7. Debe abarcar por encima del tobillo en el niño pequeño para evitar que el zapato se deslice fuera del pie durante la marcha.

Y concluye diciendo: 'Los médicos deben evitar y desalentar la comercialización y la mediatización de calzado. La mercantilización del 'zapato correctivo' es perjudicial para el niño, caro para la familia, y un descrédito para la profesión médica'.