Dr. Juan Carlos Iannicelli
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245 visitas Publicada: 12/21/12

CHUPETE - Aliado o Enemigo

Revisión de trabajos sobre, chupete y •Lactancia •Síndrome de muerte súbita del lactante •Deformidades orales •Otitis media •Succión del pulgar.

INTRODUCCIÓN:

Los chupetes han existido de hace mucho tiempo atrás. Pequeños chupetes de arcilla,  se han encontrado en tumbas chipriotas que se remontan a alrededor de 1000 AC, y cerámicas con forma de pezones, han sido recuperados, de las tumbas romanas que datan de alrededor del año 100 AC.

En el año 1900, sin embargo, los chupetes comenzaron a ser condenados por las instituciones que  pugnaban por la lactancia materna. Varias fundaciones se refirieron al chupete como un producto de 'ingenio pervertido americano', un 'instrumento de tortura', y una 'maldición de la infancia'.
De hecho, la sustracción de chupetes constituye el paso 9 de la lista de recomendaciones para una buena lactancia,  de la OMS / ONU, Hospital Amigo del Niño…etc.

Revisión de trabajos sobre, chupete y...

La información, de los distintos trabajos es controvertida, generalmente por su efecto sobre la lactancia,  se va esclareciendo con los más nuevos.

 CHUPETE Y LACTANCIA

La lactancia materna, el uso del chupete, y las conductas de llanto y ofuscación, son complejas, e influenciadas por la cultura, factores motivacionales y psicosociales, que son extremadamente difíciles de medir, y controlar en un estudio observacional.

En el siguiente estudio (1999), realizado con madres altamente motivadas para la lactancia, se observó una asociación negativa entre el uso de chupete y la duración de la lactancia exclusiva, afectando también la duración de la misma. Las variables, edad y educación de las madres, no influyeron en el uso del chupete y la duración de la lactancia. No se encontraron asociaciones con la succión del dedo.

Se encontró una fuerte asociación observacional entre el uso del chupete y el destete temprano.
Sin embargo, cuando los datos se analizaron mediante la asignación al azar, no se observó tal asociación, sugiriendo fuertemente que el uso del chupete, es un marcador de dificultades de la lactancia materna.

El uso del chupete en los bebés sanos a término, iniciado desde el nacimiento o después que la lactancia está establecida, no afectó significativamente la prevalencia y duración de la lactancia materna exclusiva o parcial, hasta cuatro meses de edad.
Sin embargo, el intervalo entre la introducción del chupete y el destete
puede ser de varios meses, lo que sugiere que el uso del chupete puede reducir la estimulación de la succión, lo que resulta en una reducción gradual de la producción de leche materna.

Los resultados de cuatro ensayos controlados, aleatorizados (2009) no revelaron ninguna diferencia en los resultados de la lactancia materna, con diferentes intervenciones con chupete, el uso del chupete durante la alimentación con sonda, y el uso del chupete en cualquier momento después del parto.
El mejor nivel  de evidencia no sostiene una relación adversa entre el uso del chupete y la duración de la lactancia o su exclusividad. La asociación entre la menor duración de la lactancia materna y el uso del chupete en los estudios observacionales probablemente refleja una serie de factores complejos, tales como problemas de la lactancia o la intención de destetar.

Sin embargo, la evidencia para evaluar los problemas de la lactancia a corto plazo, que enfrentan las madres, y los efectos a largo plazo del chupete en la salud de los bebés se desconocen.
en una revisión reciente, de Cochrane (2012), se llego a la siguiente conclusión: la evidencia demuestra que no hay una afectación negativa del chupete sobre la duración de la lactancia.

  Basada en los trabajos mas antiguos, la OMS y otras organizaciones de salud, recomiendan no usar el chupete, para no interferir con la lactancia materna.

CHUPETE- SUCCIÓN DEL PULGAR Y ALTERACIONES BUCALES.

La succión es un reflejo innato que promueve la ingesta de leche materna. La lactancia materna ejercita los músculos faciales y logra agotamiento del reflejo de succión, lo que resulta en una sensación de bienestar. Los estudios han demostrado que los niños amamantados tienden a desarrollar hábitos no nutritivos de succión, con menos frecuencia.

En Suecia, sin embargo, el uso de chupete aumentó entre 1950 a 1983, de 10% a 70%, mientras que la lactancia materna aumentó, tanto en la prevalencia y duración de 1976 a 1993, y chuparse el dedo se redujo de 50% a 15%.
El uso del chupete, parece estar, inversamente relacionada a la succión del pulgar.

Se ha observado un aumento de hábitos, de chupete y biberón, como lo demuestra una prevalencia del 75 -79% en los países industrializados occidentales en las últimas décadas.
Sin embargo, los hábitos de succión son raramente observados en lugares como Tanzania y Zimbabwe, y cuando se producen, por lo general son trastornos psicológicos de alguna causas.
El uso del chupete,  es el hábito de succión no nutritiva más común, es introducido generalmente por los padres para calmar al niño, no como una actividad de  succión extra. En consecuencia, cada vez que el niño está irritado, el chupete se ofrece como una forma de diversión y una panacea, y el niño desarrolla un fuerte apego al objeto de succión.

El uso del chupete altera el desarrollo oclusal, dependiendo de la intensidad, frecuencia y duración del hábito.


Prolongados hábitos de succión nutritivos y no nutritivos también puede causar mordida abierta. Una vez que el hábito se elimina, la corrección espontánea puede ocurrir, dependiendo de la edad del niño y de otros factores, como los hábitos de respiración bucal.

El uso del chupete es controversial, y las recomendaciones publicadas son contradictorias. Los resultados indicaron que los beneficios incluyen la capacidad para calmar la irritabilidad, menor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante, y un probable papel sinérgico en el alivio del dolor adyuvante.
Los riesgos más grandes son un aumento de la incidencia de otitis media aguda, y mala oclusión dental especialmente si el uso es superior a 2-3 años. La frecuencia, intensidad y duración de uso del chupete se relacionan con el tipo y la extensión de todos los riesgos.

Asesoramiento en cuanto a hábitos no nutritivos orales: uso del chupete durante el primer año de vida puede prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante. Los hábitos de succión no nutritiva (por ejemplo, chupetes o dedos),  con una frecuencia, duración, e intensidad suficiente pueden estar asociados con deformaciones  dentoalveolares. Algunos cambios persisten más allá de la cesación del hábito.

Una evaluación odontopediátrica, está indicada para los hábitos de succión no nutritivos que continúan después de los 3 años de edad.  

CHUPETE Y SÍNDROME DE MUERTE SÚBITA   (SMSL)

En los últimos años la mortalidad infantil por SMSL ha disminuido significativamente en todas partes del mundo.
Un importante porcentaje de esta disminución se atribuye a la campaña denominada “Back to sleep” cuyo objetivo era que los niños menores durmieran boca arriba, y fue iniciada en la década de 1990.

En el año 2005, la Academia Americana de Pediatría (AAP), publica nuevas recomendaciones donde critica las anteriores y propone nuevos consejos orientados a la reducción del SMSL, que incluyen la posición para dormir, tipo de ropa de cama, prácticas de alimentación e inmunizaciones. También incluye recomendaciones sobre el uso del chupete y la práctica de compartir la cama. Estas recomendaciones han sido motivo de controversia entre los defensores de la lactancia materna.
La nueva recomendación para el uso del chupete estimula a los padres a ''pensar en ofrecer un chupete, a la hora de la siesta y de acostarse.'' Hay una recomendación separada para los niños amamantados que dice: 'Para los bebés alimentados con leche materna, retrasar la introducción del chupete hasta 1 mes de edad, para asegurar que la lactancia materna este firmemente establecida”.

No hay evidencia para sugerir, que el uso del chupete  perjudique la lactancia materna, a pesar de que el uso del chupete puede ser un indicador, de que existan problemas con la  lactancia.

El uso de un chupete, se asoció con un menor riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL). El uso rutinario de chupete, o el uso durante la noche anterior, se ha reportado como un efecto protector para SMSL.
Los mecanismos de protección relacionados con el uso de un chupete no se conocen. El uso de un chupete podría evitar que la lengua se impacte en la vía aérea, y lleve al sellado de la misma, también podría reducir el RGE, y la prevalencia de la posición prona, en estos niños aumentó, la respiración bucal y la saturación de oxigeno, el esfuerzo respiratorio, y los despertares nocturnos.

El uso de chupete modifica los controles autonómicos cardiacos, durante la succión y los periodos del sueño sin succión. La succión no nutritiva podría regular el control autonómico en lactantes.  Estos hallazgos podrían ser de interés, para los mecanismos implicados, en la aparición de las muertes infantiles repentinas durante el sueño.

En el trabajo de De-Kun, citado abajo, el uso de un chupete durante el sueño se asoció con un menor riesgo de SMSL considerando,  una amplia gama de características socioeconómicas y todos los factores de riesgo, asociados.
Utilizar chupete, también reduce, los efectos adversos de, la posición para dormir boca abajo, dormir con una madre fumadora y la ropa de cama blanda o acolchada.

CHUPETE Y OTITIS MEDIA AGUDA.

Estudios recientes, han concluido que el uso del chupete fue considerado como un factor de riesgo para otitis media en el primer año de vida. Un estudio realizado en Finlandia, con niños de guardería encontró que, el 30% de ellos, quienes usaban chupete tuvieron, 3 o mas episodios de otitis media (OM), durante sus 2 primeros años de vida, contra un 21% que no usaban chupete.

Como conclusión de la evidencia de varios trabajos, el uso del chupete esta ligado con un aumento de otitis media, el mecanismo por el cual ocurre esto, no se conoce. Se ha especulado que el mecanismo de succión no nutritiva, altera la función normal de la trompa de Eustaquio, de lo cual resulta un reflujo desde la nasofaringe a el oído medio, acarreando organismos, que van a causar la infección.

En cambio la succión del pulgar no se asoció con aumento de riesgo para OM, sugiriendo que la succión física de un objeto, solamente, no puede explicar la relación entre el uso de chupete y OM.

Aunque la otitis media es una enfermedad muy frecuente en la infancia, que condiciona uso de antibioticoterapia, costos en recursos laborales, como ausentismo laboral de los padres; y siendo el uso del chupete un hábito modificable, podría no recomendarse su uso para prevenir la incidencia de OM.

Pero existe una evidencia fuerte de que el chupete, también es un factor protector para el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), por lo tanto algunos investigadores sugieren suspender el uso del chupete luego de los 6 meses de edad, periodo después del cual se supera el rango de mayor riesgo del SMSL, y la lactancia materna se ha completado, en buena medida.

Retirar el chupete.

Se observó que mientras los niños tenían más tiempo de lactancia materna, menos usaban el chupete.
El método más eficaz para terminar el hábito de succión del chupete era la consejería  profesional, sin embargo, es la que se utiliza con menos frecuencia.
El método más utilizado para la eliminación de la succión del chupete fue la interrupción abrupta del hábito del chupete, hecha por los padres.